Fallo de la Suprema permitiría a mineras la extracción indiscriminada de agua hasta secar sus fuentes subterráneas

Un pronunciamiento del máximo tribunal del país podría ser la base legal que permita a las grandes mineras utilizar fuentes de agua sin control, incluso hasta su agotamiento, evadiendo los altos costos que pagan por ella.

La Corte Suprema estimó legal que una minera no pague para extraer el recurso desde las napas subterráneas que se encuentren en el terreno concesionado, pues sólo se estarían “explorando” los minerales que tendría el agua.

El fallo del pasado 2 de abril benefició a la Sociedad Legal Minera NX Uno de Peine (por 43.2000 Millones de Dólares), relacionada a Francisco Javier Errázuriz, que había sido rechazado por los dos primeros estudios de impacto ambiental y que había sido denunciada por la Dirección General de Aguas por no tener autorización.

El máximo tribunal explicó que las labores de sondaje y bombeo que motivaron la denuncia fueron autorizadas por la concesión de exploración (artículo 53 del Código de Minería), por lo que no requieren autorización de la Dirección de Aguas, como indica el artículo 58 del Código de Aguas, pues no constituye una explotación del recurso.

Se trata de una situación delicada para el uso regulado del agua en minería, la agricultura y el consumo humano, pues los intereses económicos en juego son gigantescos.

Los dineros sobre la mesa

Es sabido que el agua es vital para la actividad minera ya que ésta es especialmente intensiva en su uso en varias etapas de sus procesos. Por ello es que existen compañías que han llegado a pagar por estos derechos US$ 150 millones por extraer 600 litros por segundo, y existen estudios que sitúan el valor promedio de litro por segundo en unos US$ 150.000.

Y es justamente por las altas cifras en juego que en la industria ya están analizando las implicancias de este fallo. La razón no está en que, hipotéticamente, se podrían construir cuantos pozos de extracción se requieran para “explorar” los minerales presentes en el agua, sino en que los acuíferos en cuestión se podrían agotar, dejando a una minera que cuenta con derechos de agua, sin este recurso.

Además, esto se contrapone con un fallo anterior, que involucró a la sociedad minera Cosayach, también de Francisco Javier Errázuriz, y en el que la justicia finalmente determinó que el empresario no podía extraer agua sin haber pagado por los derechos de aprovechamiento.

¿Cuál es la interpretación que cuenta? Según abogados expertos, no es claro. Por lo que si se presenta un nuevo caso por esta materia, será el pleno de la Suprema el que determine cuál de los dos fallos es el que debe considerarse como el correcto.

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