Concejal Muena acusa interés en “negocio particular” en proyección del Plan Regulador sanfelipeño

Muena “Yo no me confundo con el plan regulador. Yo quiero Un desarrollo urbano que mejore la calidad de vida de todos. Por lo que rechazo solo un desarrollo inmobiliario con el que ganan solo unos pocos”.

Para el concejal DC es muy preocupante el tema del plan regulador de la comuna ya que en él se proyecta el desarrollo de la comuna, por lo que debe ser un traje a la medida de todos los sanfelipeños y no de unos pocos.

Muena precisó que “el municipio de San Felipe desde hace muchos meses se encuentra trabajando en la actualización del plan regulador. Todo el trabajo municipal se centró en una mesa territorial la cual era liderada por el Secplan de ese entonces Salim Rabi a quien luego se le encomendara única y exclusivamente el tema del plan regulador. Trabajo que sin duda lo llevo a efecto con un gran profesionalismo producto de ser un asesor urbanista destacado. El trabajo de muchos se tradujo en un producto en el cual se lograron incorporar conceptos claves para mí, como equidad urbana, desarrollo urbano, parque urbano, cliclovias, protección del patrimonio, áreas verdes, nueva centralidad, espacios para las familias mejorar la conectividad, subcentros de servicios y desarrollo armónico de la ciudad entre varios otros conceptos que a mi juicio permitirían sacar a San Felipe de su estancada situación y avanzar de forma ordenada”.

Hasta ese momento, según el concejal todo marchaba bien, “pero  lamentablemente quien estaba a la cabeza de la actualización de plan regulador no continuó en el municipio. Cosa que lamento profundamente por la visión de comuna que se había logrado proyectar y plasmar en la propuesta de plan regulador. Han pasado meses desde la partida del profesional urbanista y la mesa territorial no ha funcionado con la misma periodicidad de antes, pero lo que más rechazo y lamento es que se estarían cambiando fundamentos claves del trabajo de meses, específicamente en lo que respecta al cuidado del patrimonio y el damero fundacional. Con lo que se eliminaría todo el sentido de un damero, construyendo edificios de de gran altura, y la verdad sea dicha en nuestro centro no se justifica aquello desde el punto de vista arquitectónico y de desarrollo urbano. De ningún punto de vista salvo el económico para grupos de interés que rentabilizan mas a mayor altura. Quiero ser muy claro en esta materia hay quienes piensan que el progreso de la ciudad se mide entre mas altura alcanzan los edificios y eso no es así. El verdadero desarrollo de una ciudad se mide en su calidad de vida, en sus servicios, en sus áreas verdes, en sus calles y veredas, en sus parques urbanos, en sus espacios para las familias, en sus ciclovias y también claro está en traer inversión y desarrollo pero siempre y cuando nosotros como comuna pongamos las reglas de cómo queremos que crezca y desarrolle nuestro San Felipe y no nos adaptemos nosotros a lo que quiera cierto grupo de interés que no ve más allá del negocio particular, lo que puede ser legítimo para quién busca el negocio pero no para las autoridades comunales que debemos garantizar una visión de comuna que permita mejorar la calidad de vida de todos”.       

Agregó el edil que “hay un absoluto contrasentido con esta idea de construir en altura en nuestro centro hay otros lugares para construir en altura y su entorno así lo permite. El entorno del centro no es el adecuado primero porque se pierde todo sentido de un damero fundacional e histórico como el de San Felipe, también se desvaloriza todo lo que se pretende proteger si se altera su entorno, las calles dentro del damero no están diseñadas para absorber un mayor flujo vehicular. Tanto se luchó para detener el proyecto de los estacionamientos subterráneos y ahora al parecer se pretende hacer lo mismo pero hacia arriba. Lo que sería un pésimo negocio para la comuna en términos de identidad”.   

Muena insiste en que la propuesta anterior desarrollada por la Mesa Territorial se trabajo con un concepto de patrimonio “no objetualista”, sino con uno vinculado a “los valores patrimoniales de la trama histórica”.

El damero central de San Felipe, no es un conjunto patrimonial homogéneo, pero mantiene un buen número de “subconjuntos patrimoniales” que fueron los que se intentó proteger en la propuesta anterior. No solo proteger, sino poner en valor, densificando el centro y proponiendo su “repoblamiento” para ganar los interiores de manzana que están deteriorados y subutilizados (seccionales que el Plan Regulador tiene que plantear). Pero, cualquier acción sobre el centro histórico, debe mantenerse dentro de los códigos morfológicos del “damero”. Por eso hay límites de altura y de densificación. Si éstos se disparan, pueden afectar gravemente los valores que se quieren preservar y poner en valor; es decir, a futuro la sociabilidad que se valoriza y la calidad de vida que aún provee el damero, podrían desaparecer. Tal cual pasó con el edificio Las Nieves, que no está dentro del modelo histórico del damero, donde se cambia la sociabilidad de la ciudad, porque se privatiza la vida social posible. Por otro lado, la altura descentra la atención visual sobre el patrimonio que es lo importante y pone de protagonistas de la escena urbana a edificios de dudosa calidad. De manera, que la puesta en valor del patrimonio implica que estas construcciones son las protagonistas de la vida urbana y lo nuevo colabora con este objetivo. Un edificio en altura que entre en conflicto con la matriz patrimonial existente, va a lo menos, a desconfigurar y/o destruir lo que se quiere preservar. “Por eso, soy uno de los que plantea densificar en baja altura y bajo las leyes del damero, de manera que lo nuevo ponga en valor lo antiguo patrimonial. Esto, es especialmente sensible, en el caso de los inmuebles con pilares de esquina que necesitan un tratamiento particular en su contorno si no están asociados a zonas de conservación”.

“El Plan Regulador, debería ser resultado de un proceso sano de participación ciudadana. Cuestión que no va a pasar si se le presenta una sola alternativa a los habitantes y que; además, no han participado del proceso salvo cuando se inició y se logró establecer la imagen objetivo en la que se lograron incorporar los conceptos de conservación, patrimonio, identidad y desarrollo urbano y no meramente desarrollo inmobiliario”, finalizó el concejal.

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