Más de un centenar de afectados por ‘dermatitis irritativa’ tras bañarse en piscina municipal de San Felipe

Lo que parecía ser una tranquila jornada de piscina para un cuarto básico de una escuela municipalizada, terminó en todo un problema para los niños que se bañaron en la piscina del estadio Fiscal de San Felipe ya que, al parecer, el cloro utilizado en la sanitización de la fuente de agua, resultó demasiado elevado o simplemente no apropiado para un centenar de niños y adultos que llegaron a partir del 8 de diciembre hasta el  recinto de esparcimiento. (Foto: algunas de las lesiones en la piel tras el baño en las piscinas municipales)

Una de las madres cuyo menor se vio afectado, señaló a SoyAconcagua.cl que “varios niños de la delegación se estaban bañando todavía cuando empezaron a sentirse mal, y a quejarse que les dolían sus manitos, el cuello y los pies”. La mujer asegura que de inmediato pensaron que el cloro les había hecho algo, porque “siempre uno escucha que en las piscinas puede pasar eso, pero jamás nos imaginamos que sería tanto. Al llegar a la casa nos preocupamos porque a mi chico le ardía cada vez más, y lo tuve que llevar a urgencias. Ahí me topé con otra mamá que estaba con el mismo problema en su hijo y el doctor nos explicó que era una dermatitis por contacto con el cloro, y dejaron a mi hijo con una crema y unas pastillas para que se le alivie”.

Este sábado 20 se realizó un paseo de curso de la Escuela Bernardo O’Higgins, y nuevamente unos 12 niños resultaron con su piel de las extremidades erosionadas e inflamadas por lo mismo. Esta vez, algunas apoderadas dieron inmediato aviso a la Municipalidad para que resuelva esta situación y se controle los niveles y el tipo de desinfectante aplicado en las piscinas que el municipio administra.

Nuestro medio pudo recoger a lo menos 90 reclamos de usuarios que aseguran tener problemas derivados del baño en las piscinas que fueron reabiertas hace solo 17 días, y desde el servicio de Urgencias del Hospital San Camilo confirmamos un aumento explosivo de las mismas lesiones en las últimas dos semanas, y algunos creen que se trataría del mismo problema encontrado en las piscinas de la región durante el año 2011. En la oportunidad, el entonces Seremi de Salud de la región de Valparaíso, Jaime Jamett, informó que hubo una mala manipulación y utilización de cloro isocianurado. “Este cloro no es apto para piscinas y se utiliza en el tratamiento de las aguas servidas”, dijo en la oportunidad, agregando que este cloro se disuelve en forma lenta y tiene en su composición productos tóxicos como el cianuro.

Consultados, algunos especialistas señalan que este problema es más común de lo que parece, y se repite en lugares en los que, por ‘economía’ no se aplica el cloro correcto, o en las dosis apropiadas.

Según la autoridad Sanitaria, en las piscinas se debe utilizar cloro líquido o en pastillas, pero el producto detectado en muchas piscinas de la zona es granulado y supuestamente lanzado directamente a la piscina como si se estuviera sembrando. Esto implica que el cloro se acumule en el fondo, y así se explicaría que los niños presentaran quemaduras en sus pies.

Hasta la oficina de la Autoridad Sanitaria local solo ha llegado una denuncia formal, en lo que va de esta temporada 2014-2015, pero de todos modos aseguraron que “atenderán el asunto a la brevedad”

Cuidados extremos en piscinas públicas

Muchos de los problemas de salud producidos por los baños en piscinas están relacionados con la cloración. El cloro es un poderoso desinfectante utilizado en el tratamiento del agua a fin de mantenerla libre de microorganismos. No obstante, puede tener un ligero efecto irritante sobre la piel y las mucosas. Por otra parte, sin este efecto antiséptico, los microorganismos pueden proliferar, con los consiguientes problemas que también esto puede acarrear, de ahí la necesidad de mantener los niveles apropiados, cuestión que si no es medida por gente calificada, puede traer las consecuencias ya indicadas.

La dermatitis de contacto irritativa es una reacción inflamatoria de la piel originada por irritantes primarios tanto de origen físico como químico, entre los cuales nos encontramos el cloro, jabones abrasivos, detergentes tanto para lavar como para fregar etc. Estos irritantes primarios, a una determinada concentración y durante un tiempo determinado, causan lesiones en la piel sin que participe el sistema inmunológico.

La piel reacciona al entrar en contacto con los irritantes y se manifiesta por unas lesiones tales como ampollas, vesículas que pueden degenerar en necrosis. Si la concentración del agente es pequeña, las lesiones aparecen más tarde en forma de eritema, sequedad de la piel, descamación y fisuras.

La primera recomendación entonces, es que siempre se debe dar una ducha antes y después de salir del agua en una piscina pública, así el cloro, que es un agente irritante por naturaleza, se mantendrá a raya. También se pueden atenuar sus efectos con el uso de productos emolientes después del baño.

Algunos hongos responsables de otra parte de las lesiones veraniegas, se han aislado de forma repetida en suelos y vestuarios de las piscinas públicas, por lo que su incidencia es habitual entre los usuarios de estas instalaciones. Para prevenirlo, se aconseja secar bien los pies después del baño, con especial cuidado en las zonas interdigitales. Es fundamental utilizar calzado holgado y abierto para evitar el calor, la humedad y la maceración de la piel.

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