Opinión: “Realismo sin Renuncias”

MICHELLE BACHELET REFORMAS POLITICAS Y PUBLICASPor Nelson Venegas
La Presidenta el domingo pasado, en el diario La Tercera, ha hablado y frente a las acusaciones de ambigüedad, ha sido clara. El programa, con realismo pero sin renuncia se cumple, y por lo tanto, las reformas y la vocación de transformación continúan.

El programa presidencial recogió aspiraciones acumuladas durante años por gran mayoría de chilenos y chilenas. Se desarrolló en las manifestaciones de miles y en la simpatía que estas generaban y provocaban en gran parte de la sociedad chilena. No nos engañemos, sabemos que fue así.

Este mismo programa y su voluntad de cambio fue refrendado por más del 60% de los chilenos en las elecciones. Muchos podrán alegar su desconocimiento, pero NO los dirigentes de TODOS los partidos de la Nueva Mayoría y sus parlamentarios que, dicho sea de paso, salían sonrientes al lado de la presidenta cuando estaban todos en campaña.

Dicha voluntad transformadora, nació del malestar de casi todas y todos los chilenos de vivir en un país inexcusablemente desigual, segregado y poco representativo. ¿O no son injustas las jubilaciones, nuestra salud pública y nuestro sistema educativo, uno de los más segregados del mundo?

En un contexto de realismo y racionalidad al cual tampoco renunciamos, ¿cuáles son estas reformas?

LA REFORMA LABORAL es urgente, porque equiparará en parte las abismantes desigualdades entre trabajadores y empleadores al momento de negociar las utilidades que se generan en una empresa. En esto, contribuye por cierto el capital, pero también los trabajadores, que a través de su esfuerzo lo incrementan, y quienes hoy, más de la mitad ganan menos de 500 mil pesos.alcalde nelson venegas

REFORMA A LA EDUCACIÓN, Siempre se ha señalado que es fundamental mejorar su calidad, todos concordamos en ello. La demanda no se agota en esto, sino que debe también propender a hacerse más equitativa. De otra manera seguiremos reproduciendo las aberrantes desigualdades hacia el futuro.

LA REFORMA TRIBUTARIA, -que no olvidemos, terminó “cocinándose” entre Fontaine, ex ministro de Piñera y Zaldívar en la casa de este último- es necesaria para que el Estado disponga de los recursos para mejorar la educación, la salud y asistencia social que siempre todos alegan y demandan.

De algún lugar deben salir los recursos y los impuestos cumplen este importante rol redistributivo.

Por último, es necesaria la REFORMA A LA CONSTITUCIÓN, que es nuestro pacto político como sociedad, de manera que ésta sea ampliamente debatida por todos los chilenos y chilenas a través del espíritu y ejercicio democrático, para que volvamos a creer en nuestras instituciones y nuestra clase dirigente. ¿O no se han dado cuenta lo complejo e incierto que es no hacerse cargo profundamente de la crisis institucional que vivimos?

Nunca las reformas han gozado de popularidad inmediata. Las encuestas no pueden ser el parámetro de todas nuestras políticas públicas y definiciones de Estado, de ser así, nunca avanzaremos a ningún puerto y seremos sólo una embarcación a la deriva de la contingencia y la coyuntura. Lo que está en juego, es nuestro proyecto de País hacia el futuro y eso requiere  de una carta de navegación, de decisión, determinación y valentía necesaria para soportar las complejidades, las deslealtades y sobre todo las dudas.

Eso es ser un hombre o una mujer de Estado.

Nelson Venegas Salazar
Abogado, académico y Alcalde de Calle Larga

(Sus comentarios u opiniones pueden ser enviadas al correo contacto.valle@gmail.com)

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